Cuesta del Portezuelo
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domingo, 12 de abril de 2020
viernes, 17 de enero de 2014
domingo, 3 de noviembre de 2013
sábado, 7 de septiembre de 2013
EL ARROPE
Me ha despertado ese perfume de tierra mojada, el aire fresco que me acaricia mi cara y la vislumbre del sol por salir. Abro los ojos y el sol practicamente cubre mi cara... estoy en el patio debajo de la parra, es que anoche hacia mucho calor y dormimos todos a fuera. Los primeros rayos de luz cortan entre las hojas de la parra y los terevintos del patio, mis ojos perezosos que me duelen cada vez que parpadeo me graban en mi memoria a mi abuela La Severa Leiva que va y viene de aquì para allà entre la cocina de leña y la casa, va y viene sin parar un minuto, son las siete y media de la mañana y el fuego esta mas vivo que el sol, es que en la ornalla se encuentra la paila llena de chañar hirviendo, todavìa limpiandome los ojos, ya en la cocina puedo ver el vapor del agua hirviendo, cocinando el chañar, y las llamas que abrazan la paila negra del hollín que tiene en su haber.
Me siento en una silla de cuero en medio del patio, debajo de los inmensos terevintos que tenemos, y entre medio de ellos, mi abuela barriendo el patio de tierra con una escoba de jarilla recien cortada. Todavía siento el trinar de los zorzales, unos teros que levantaron vuelo allá en la cancha de la empresa, y a lo lejos, el grito histerico de una chuña, anunciando un día hermoso, un día caluroso.
Y la mañana transcurre lenta.... muy lenta, con los ruidos diarios de un pueblo..... la ruta, las gallinas, las vacas en el monte, el trinar de los pájaros y los mosquitos jodidos que te sumban en la oreja.
Ya como a las diez de la mañana....." m´jo venga y saquemé la mesa de la casa y pongalá dada vuelta ahí nomá en los terevintos..."
Cuando más o menos el chañar esta un poco frio se ata un lienzo desde las patas de la mesa y se empieza a colar la fruta, claro que primero se hace una colada donde se troza la fruta, donde separamos la semilla y y la cascara.
Despues en una segunda colada, el jugo que queda producto de este proceso va nuevamente a la paila y al fuego. Yo sigo sentado en esa vieja silla de cuero mirando atentamente con mi mano en la quijada pensando que algún seguramente me va a tocar hacer a mí, sin darme cuenta que los tiempos cambian, que las costumbres, los modos y las formas de vida son modificadas sin que nos demos cuenta, muchas veces con el nombre del progreso vamos dejando en el baúl de los recuerdos esa riqueza que solo la encontramos en esos pueblos perdidos.
Estoy aburrido ya, mi abuela va y viene para todos lados, que el fuego de la paila, que la comida, y otras tantas cosas que hacen durante el día, pienzo que ya va a estar pero en el acto como adivinando mi abuela me dice " falta mucho pa que se haga EL ARROPE, esto va a estar pa la tarde recien, no hay que dejarlo quemar nomá".
Las agujas del relos perezosamente se mueven, como dos tortugas jugando carreras, y ya despues de ocho largas horas, con un fuego intenso y constante esa gran cantidad de jujo de color marrón clarito fue haciendose cada vez más espeso, cada vez más oscuro.
El sol nuevamente acaricia mis mejillas, pero ya no es con esa intensidad, lo hace desde el ambato, como despidiendose con sus últimas caricias y mi abuela sin demostrar signos de cansancio me pide que le ayude a enfriar el arrope.... así que en mi silla de cuero inclino la paila y suavemente con una cuchara grande comienzo a enfriarlo.
Clap, clap, clap, clap,clap, clap, clap puede escucharse a lo lejos al atardecer clap, clap, clap, clap es el timbre sonoro de que un largo día ha terminado con un buen arrope hecho a mano, hecho por mi abuela.
Yo sigo enfriando rapido para poder probarlo, con pan casero, y mientras la noche pide permiso para tomar el cielo no veo las horas de comer y dormir por que mañana a las 5 mi abuela LA SEVERA va a estar de pie poniendo la próxima paila en otro largo día en el que EL ARROPE de chañar será el protagonista.
Y pensá por ahí cuando vos cómpres un litro de arrope y creas que es caro, tené en cuenta que el trabajo duro está dentro de esa botella, que el sabor, la textura, el color que tiene ese arrope se lo dío la cantidad de días que tardó para juntarlo con sus propias manos... uno por uno.... a la mañana y a la tarde... que cada peso que cuesta... se lo ganó con cada leña que puso en el fuego. Que la calidad y el gusto fue producto del sudor, el esfuerzo de unas manos que trabajan, por lo que te recomiendo.... pagálo.... vale la pena.
Para mi gran abuela LA SEVERA LEIVA, que me enseño desde la mirada, desde sus canas con la experiencia de la vida dura que tienen las mujeres del campo, para vos abuela, te lo dedico pensando en esos ojos tristes, con ese brillo en el fondo de tus retinas diciendome o mas bien preguntandome... lo he hecho bien? claro que si mi viejita querida un beso grandote de tu nieto Diego Leiva sábado, 21 de enero de 2012
El Tren
martes, 18 de mayo de 2010
ORIGEN DE MI PAGO...
La historia de El Portezuelo, se remonta a fines del siglo XVI, año 1591 cuando el gobernador del Tucumán Juan Ramírez de Velazco atraviesa a lo largo el Valle de Catamarca para llegar a la Rioja. Y lo hace explorando minuciosamente cada lugar, por el cuál transita en compañía de sus hombres.
Muchos de sus capitanes hacen una elección teórica de las numerosas regiones transitadas.
Apenas fundada la Rioja, Ramírez de Velazco comienza a hacer merced de tierra de todo lo que significa el valle de Catamarca.
El poblamiento de las mismas se hace masivo y la primera merced de origen riojano es la de Autigasta; concedida a don Alonso de Carrión el 9 de noviembre de 1591 en nombre del Rey de España en mérito de sus importantes servicios prestados a la corona.
Las autoridades de la Rioja disponen la entrega de la merced y lo hace Antonio Álvarez, de origen Riojano, en el pueblo Choya “de la jurisdicción de los Diaguitas” el 9 de junio de 1592.
En el año 1597, la viuda de Carrión Ana Vázquez de Camargo y su segundo esposo venden transformada en estancia la merced de Autigasta, con su algodonal y viñas, por 180 pesos plata, a Juan Bautista Muñoz , tucumano que instalado en la Rioja aparece siendo regidor de el cabildo con el grado de capitán y haciendo de “maestre de campo de la ciudad y gobernación”.
La Merced de Autigasta fue la base de lo que luego serían los pueblos de Huaycama, Santa Cruz y El Portezuelo.
Autigasta; “pueblo viejo de indios” o pueblo la hambruna según la interpretación etimológica que le dan algunos autores.
Con el tiempo estos conglomerados humanos van tomando su propia identidad, conservando sin embargo, una estrecha relación que tiene que ver quizás con sus orígenes.
De acuerdo a datos encontrados en documentos pertenecientes al archivo histórico. Las primeras familias de las cuales se encuentran registros y se las ubica en El Portezuelo serían de apellidos Barros, Páez de Carcajena, Camacho, Oliveras y Pedrazaz.
El Portezuelo “Puerta grande entre los cerros” o “Entrada grande”, según su etimología.
Recostado sobre las falda del cerro Ancasti albergó a las primeras familias en el siglo XVIII, luego que Juan Bautista Muñoz decidiera entregar parte de sus tierras a los Barros, Páez de Carcajena, Camacho, Olivera y Pedrazaz.
Quienes poseían tierras en comunidades cercanas. Estas familias se dedicaron a continuar con el cultivo del algodón, alfalfa viñas y a la cría de animales, caprinos, mulares y ovinos.
El trabajo era realizado por naturales del lugar que habían pertenecido a la merced de Autigasta.
Fuente:
María Rosa Leiva
sábado, 8 de mayo de 2010
A MI PAGO....
Han pasado muchos años desde que tuve que partir a la ciudad para poder forjar mi destino. Ha pasado mucho tiempo que ya no vivo en mi tierra, como cuando era chango.
A veces siento añoranza de cuando salía a hondiar a la siesta cerca del río, o cuando nos juntabamos a jugar la pelota en la calle todavia de tierra. Extraño a los changos de la esquina cuando nos reuniamos a las tardecitas de venaro despues de jugar la pelota. El truco del domingo
A veces siento añoranza de cuando salía a hondiar a la siesta cerca del río, o cuando nos juntabamos a jugar la pelota en la calle todavia de tierra. Extraño a los changos de la esquina cuando nos reuniamos a las tardecitas de venaro despues de jugar la pelota. El truco del domingo
a la siesta por la ronda en las mesas del club.Y en esta altura de la vida, cuando uno comienza a vivir y sentir la vida de otr
a manera, siento que mis raices me hechan mano para que no me olvide ella. Y veo hacia atras la imagen de unos changuitos con las rodillas sucias, con la hon
da al cuello y el morral medio cargao listos para salir a hondiar pero me doy vuelta y me veo grande .... vuelvo a realidad solo con los recuerdos de mi infancia y mi tierra lavada por el paso del tiempo y me pregunto ¿Qué hice para que mi tierra me tenga y me recuerde? ¿ Qué puedo hacer por mi pago, que me vio crecer, reir, llorar y también partir?.
Nunca me olvide de ella..... simpre voy.... es mi tierra, mi pago, mi historia, mi herencia... Ya estoy grande, tengo una familia, con hijos y lo mas lindo es ver a tu chango disfrutar de ese pedazo de tierra como yo lo hacia.
Es por eso que desde aqui le rindo honor y tributo a mi tierra, la que te despide con lagrimas cuando te vas y te recibe con los brazos abiertos cuando te ve volver.
Mi pago esta situado a 18 km de distancia hacia el este de la capital, enclavado entre los cerros de la Sierra de Gracian y el Ancasti, en donde se ve mil tonos de verde y un caminito largo que baja y se pierde. Si señor, Ud lo dijo, es El Portezuelo, ese pueblito que se hizo
Nunca me olvide de ella..... simpre voy.... es mi tierra, mi pago, mi historia, mi herencia... Ya estoy grande, tengo una familia, con hijos y lo mas lindo es ver a tu chango disfrutar de ese pedazo de tierra como yo lo hacia.
Es por eso que desde aqui le rindo honor y tributo a mi tierra, la que te despide con lagrimas cuando te vas y te recibe con los brazos abiertos cuando te ve volver.
Mi pago esta situado a 18 km de distancia hacia el este de la capital, enclavado entre los cerros de la Sierra de Gracian y el Ancasti, en donde se ve mil tonos de verde y un caminito largo que baja y se pierde. Si señor, Ud lo dijo, es El Portezuelo, ese pueblito que se hizo
conocer por todo el mundo por su Samba.
Desde este lujar Rindo un humilde homenja a mi pueblo
que me vio crecer
reir, llorar
partir .... y que cada domingo
con los brazos abiertos me da la bienvenida
al hijo que un dia partio.
que me vio crecer
reir, llorar
partir .... y que cada domingo
con los brazos abiertos me da la bienvenida
al hijo que un dia partio.
Diego Sebastián Leiva
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